Dra. Maria Guerrero Escusa

Dra. Maria Guerrero Escusa
FUNDADORA DEL CENTRO DE ATENCIÓN PSICOLÓGICA, CAPS PSICOLOGOS EN 1991

ESTE ES UN BLOG DE VIDA, REFLEXIÓN Y ENCUENTRO

Deseo compartir con vosotros desde el sentimiento (corazón), el pensamiento (la cabeza) y las manos (la acción), todo ello con el deseo de que te ayude a vivir más plenamente vivo.

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lunes, 21 de mayo de 2012

HACIENDOME VUESTRO ECO.....

DOS PALABRAS SOBRE LA MALEDICENCIA

Una vez leí que difamar y calumniar era como sacudir un almohadón de plumas por una ventana. Cuando éstas han volado difícilmente podremos recuperarlas de nuevo. Recogeremos algunas. Todas, imposible.
 
Es decir, aquel que difama ha de saber que, una vez sacudido el almohadón, el daño –muchas veces irreparable- está hecho. Ya nada será otra vez igual, porque por mucho repliegue y por mucho intento que haya para recuperar las plumas, nunca el almohadón volverá a estar completo.
 
Si a nosotros nos llega la maledicencia de una “supuesta” calumnia podemos adoptar diferentes posturas: guardar silencio y evitar así su propagación; mostrarnos indiferentes ante lo que no va con nosotros; combatir la maledicencia con argumentos en contra que muestren su inconsistencia; tomar partido a favor o en contra; seguir comentando el tema en nuestros corrillos aún sin ninguna mala intención...
 
No sé cuál es la mejor postura. Pero sí creo que la peor es esta última. Desde la inconsciencia y la superficialidad podemos extender sin querer (o queriendo) la calumnia hasta límites infinitos. Por seguir con el ejemplo del principio, es como si sopláramos las plumas para que se alejaran cada vez más del almohadón. Así, las posibilidades de recuperación mueren.
 
¿Por qué comentar lo que no sabemos si es cierto o no? ¿Por qué dedicar tiempo y energía a algo que sólo reporta desencanto? ¿Por qué engordar el morbo, perdiendo así la oportunidad de una actuación positiva?
 
Si tuviéramos la varita mágica para averiguar la verdad podríamos hablar y contar. Pero como no la tenemos, mejor callar que agrandar.

La Escribana del Reino
M.E.Valbuena

 

2 comentarios:

  1. ¡Qué fácil es maldecir, calumniar, murmurar, criticar, despreciar, injuriar, insultar, tergiversar, manipular, empozoñar, hacer astillas del árbol caido y no aceptar la propia viga en el propio ojo!. ¡Cómo nos encanta derribar, destruir, atacar, mentir, torpedear, hundir..!. Nosotros, los puros, los santos, los perfectos, los sin tacha... Mejor callamos, callemos...

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  2. Una vez leí... cuidado con la la murmuración "es un arte para el que todos estamos dotados"

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